Elegir un suelo laminado de alta calidad es una de las mayores preocupaciones que plantean aquellos clientes que buscan un pavimento que tenga una buena resistencia y durabilidad.
Como siempre decimos, un suelo laminado no es bueno o malo en sí, sino que todo depende de las necesidades y exigencias del espacio. Pero desde luego, en proyectos con altas exigencias, siempre es recomendable buscar un suelo de mayor calidad.
Es el ejemplo de suelos que deban instalarse en espacios de alto tránsito; suelos para viviendas con mascotas; suelos para espacios con mayor humedad, como cocinas y baños, etc. En cada uno de estos proyectos, resulta esencial determinar las necesidades reales que tenga el espacio, para poder determinar qué características debe cumplir el suelo laminado.
Hablando de la calidad de un suelo laminado, son muchos los factores que determinan que una tarima laminada sea de mayor o menor calidad. Conocer todos estos aspectos nos permitirá hacer una elección adecuada para nuestro proyecto.
Uno de los aspectos que para nosotros es determinante en la calidad final de un suelo laminado es la densidad de su tablero.
En este artículo abordaremos esta cuestión con el objetivo de aportar claridad en la exposición y ayudaros a elegir un suelo adaptado a vuestras necesidades y a los requerimientos reales del espacio.
ÍNDICE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS
¿Qué es la densidad del tablero en los suelos laminados?
La densidad del tablero o núcleo en un suelo laminado se define como la compresión y compactación de los materiales que forman el núcleo de la tarima laminada. Esta compresión se mide en kg/m3.
La densidad del tablero influye en características tan importantes como la capacidad hidrófuga del pavimento (aunque es necesario tener en cuenta también otros aspectos a la hora de escoger un suelo apto para estancias húmedas); la estabilidad dimensional; la robustez, etc.
¿Qué densidades de tablero para suelos laminados podemos encontrar en el mercado?
En la actualidad, principalmente encontramos en el mercado dos tipos de suelos laminados en función de la densidad de su núcleo:
- Suelos laminados HDF. Las siglas HDF significan fibras de alta densidad (High Density Fibre). En este caso, la densidad del tablero es superior a los 750 kg/m3. Esto supone una alta compresión de los materiales, que crea tableros con características mejores en términos de capacidad hidrófuga, estabilidad dimensional y robustez.
- Suelos laminados MDF. Los suelos laminados MDF tienen una densidad inferior a los 750 kg/m3. Son tableros con peor comportamiento hidrófugo, menor estabilidad dimensional y menor robustez.
¿Qué ventajas ofrecen los suelos laminados con tableros de mayor densidad?
Como decíamos anteriormente, la densidad de tablero está relacionada con la calidad del suelo laminado. De tal manera que los suelos laminados con tableros de mayor densidad (tableros HDF por encima de 800-1.000 Kg/m3) son suelos que ofrecen unas características superiores y configuran un suelo de mayores prestaciones.
Concretamente, un suelo laminado HDF ofrece estas ventajas:
- Alta capacidad hidrófuga. Al estar más compactado el núcleo, se reduce la captación de agua. En este sentido, los suelos laminados HDF que además tengan en su composición materiales con propiedades hidrófugas, y además incorporen alguna impregnación en los cantos que mejore la capacidad de repeler el agua, son la mejor alternativa para colocar en cocinas y baños.
- Mayor estabilidad dimensional. Al reducirse la captación de agua, estos suelos tienen un mejor comportamiento dimensional, reduciendo el movimiento provocado por la dilatación y contracción del material. Esto hace que la instalación de la tarima sea más duradera, evitándose la separación entre lamas que viene provocada por el paso del tiempo en los suelos con menores densidades de tablero.
- Mayor robustez. Los suelos laminados con tableros de alta densidad son suelos muy compactos, con las fibras muy prensadas. Esto crea suelos más robustos y con una mayor resistencia a la torsión.
En definitiva, todas estas cualidades hacen que una tarima laminada HDF sea una tarima de mayor calidad y tenga una mayor durabilidad.
¿Cuándo escoger un suelo laminado con tablero de mayor densidad?
En general, nosotros solemos recomendar la instalación de un suelo laminado con tablero HDF siempre que se pueda o el presupuesto lo permita, ya que nos va a ofrecer una mayor durabilidad en el tiempo.
Pero debemos tener en cuenta que hay una gran variedad de suelos laminados HDF, que estos pueden variar de un fabricante a otro y que pueden tener distintas calidades en función de otras características, como la resistencia al desgaste, el nivel de tránsito, la calidad del sistema de instalación, etc.
Para poder escoger el modelo más adecuado, recomendamos en primer lugar analizar bien las necesidades del proyecto, conocer las peculiaridades del espacio, y en base a todo ello, escoger el modelo que cubra todas las necesidades planteadas. En consecuencia, dependiendo de las necesidades del proyecto, puede ser más aconsejable un modelo u otro.
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